septiembre 21, 2019

La caída de Enrique Peña Nieto, el exPresidente que será traicionado por sus amigos y colaboradores; La extinción del Grupo Atlacomulco 

La caída de Enrique Peña Nieto, el exPresidente que será traicionado por sus amigos y colaboradores; La extinción del Grupo Atlacomulco 

 

“AMO LA TRAICIÓN, PERO ODIO AL TRAIDOR”

Julio César

Por: José Óscar Valdés Ramírez

Enrique Peña Nieto citó a su amigo del alma y cómplice, el hoy diputado federal Luis Miranda en Madrid, para informarle cómo estaba todo. Gerardo Ruiz Esparza había pasado a verlo antes de irse de vacaciones con el diputado federal Jorge Corona Méndez, el jefe estaba intranquilo, el rumor de la cita a Rosario Robles por la FGR se había filtrado, y sabía que ese eslabón de la cadena llega directo con él.

Era impensable que EPN con sus reformas estructurales terminaría auto exiliado, el otrora poderoso Grupo Atlacomulco está herido de muerte, el único bastión que les queda es el Estado de México y cada día se les vuelve más ingobernable, los escándalos de la Estafa Maestra llegan a la Universidad Autónoma del Estado de México y al gobernador actual cuando estaba en Banobras, salpica a todos, los responsables del desfalco tienen nombres Luis Videgaray y Enrique Peña Nieto, la dupla que ha hecho un daño terrible a México.

Peña Nieto pidió los escenarios, impensable que sus colaboradores los traicionaran, Lozoya había amenazado con bravatas de cantina que sacaría un video, -video que jamás realizó, sólo amagó-. El mensaje era claro “dile que aguante, voy a ver como lo arreglo”, esa era la instrucción.

El Peñismo fue terrible, hace días el licenciado Francisco Labastida acusó públicamente como el peor Presidente de México, le puso el epitafio: Enrique Peña Nieto extinguió al PRI.

Si alguien hirió de muerte al Partido Revolucionario Institucional fueron Peña y Videgaray, pero Andrés Manuel López Obrador lo extinguió, el partido enmudeció, nunca lo enfrentó.

La debacle fue con Clavillazo, El señor de los taxis y de los malos manejos en CFE, hoy escondido en el fuero que da ser diputado federal, Enrique Ochoa Reza, sobre quien pesan ya indagatorias.

Ochoa Reza había renunciado al PRI pero a Videgaray le valió madre y como siempre se impuso al exPresidente. Al final dejaron a José  Meade -que no era priista-, al final terminaron lo que se propusieron, extinguir al PRI.

Los priistas nunca levantaron la voz, hoy piden que Peña Nieto sea expulsado y encarcelado, los más agraviados son ellos mismos. Las reformas estructurales están extinguidas, solo queda el AICM que fue la obra que dejaría como legado.

El tren ligero, como siempre, un escándalo y un derroche de dinero, todas las obras se incrementaban hasta un 300 por ciento y nadie decía nada.

Los amigos se enriquecieron de una forma descomunal, Andrés Manuel no lo juzgará ni traicionará el acuerdo mismo que EPN difundió con sus colabores más cercanos.

Será traicionado por sus pares, no veo a nadie defendiéndolo, ¿dónde están sus amigos diputados federales, sus senadores, sus gobernadores? Todos lo linchan.

Saben que si levantan la mano serán linchados, atrás quedó cuando robaron con él, cuando les permitió el saqueo, nadie lo defiende, nadie habla por él, es un político sin fuero y sin suerte, abandonado en sus frivolidades, ahora que tiene tiempo que lea, tendrá el fin de Julio César, apuñalado y traicionado por sus colaboradores, el pueblo ya dictó su sentencia. Es un ladrón, tendrá que vivir con eso, como Carlos Salinas de Gortari, en el desprestigio.

Salinas quiso meter a su hijo como candidato a la Presidencia y una organización de la que formó parte, de la cual era socio y fundador -terminó su socio en prisión en Estados Unidos y se acabó su sueño guajiro-.

El grupo Atlacomulco está en agonía, la Estafa Maestra alcanza a Emilio Chuayffet y a Arturo Montiel, deberían estar en prisión, todos están desprestigiados.

Ahora con Alejandro Moreno (Amlito) el PRI está muerto, “Alito” no es un líder solo sabe obedecer y sus actos de corrupción no han pasado por la lupa de la justicia, el PRI lo ganó su mentor, Alejandro Murat, el cuñado de los Alcántara.

Cuando AMLO desee investigará a “Alito” y con eso se acabó el sueño guajiro de ser oposición, es el último clavo del ataúd del Revolucionario Institucional, un cascarón que será palero para vivir de las dádivas del sistema.

Enrique Peña está nervioso este escenario nunca lo pensó, se lo dijeron varias veces, no creyó que sus propios colabores lo eliminarán. El pueblo pide sangre, pide castigo y si dan la cabeza de EPN, salvarán la de ellos, así que será juzgado y pasará a la Historia en prisión, así será recordado.

Al tiempo, es la única salvación del PRI para las intermedias y para que sobreviva el partido exigiendo al exPresidente en la cárcel. Ya empezaron las voces, Labastida, Osorio, faltan las demás.

EPN en prisión será un buen comienzo para terminar con la “Ley a modo”, por consigna, y será un ejemplo de terminar con el último legado del peñismo, la corrupción y la impunidad, ese es el escenario y esa es la lectura.

El Dios Cronos tiene en sus manos su cabeza, a Peña se le olvidó que el pacto es con el pueblo y el pueblo se la va a cobrar, una lección a su soberbia, a su frivolidad y al valemadrismo de gobernar con sus amigos no con el pueblo.

El pueblo no traiciona, los amigos sí.

         

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