enero 21, 2019

Los amigos de Enrique Peña son como Yugurta; El peor amigo de Roma

Los amigos de Enrique Peña son como Yugurta; El peor amigo de Roma

Por: José Oscar Valdez Ramírez
Los políticos ponen la primera piedra donde nunca se habrá de poner la segunda. (El Otoño del Patriarca, Gabriel García Márquez).
“México tiene significativos problemas relacionados con los derechos humanos, incluidos participación de policías y militares en serios abusos como: ejecuciones extrajudiciales, tortura, desapariciones y abuso físico. La impunidad y la corrupción siguen siendo serios problemas, particularmente a niveles del estado y locales, en las fuerzas de seguridad y en el Poder Judicial. El crimen organizado perpetúa altos niveles de secuestro y violencia contra periodistas y otras personas, lo que limita la libertad de expresión”, señala el “Reporte de Prácticas en Derechos Humanos en 2014” del Departamento de Estado de Estados Unidos.
Así las cosas, esta administración se ha caracterizado por una falta toral en la impartición de la Justicia, se ha dedicado a colocar sus amigos e incondicionales en puestos clave sin importar que tengan méritos o no, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), metió a dos Ministros sin experiencia ni carrera judicial que dan pena ajena.
En las averiguaciones contra actos de corrupción en PEMEX las investigaciones son nulas y la Procuraduría General de la República (PGR), solo actúa facciosamente -versus caso Padrés, que no recurrió el amparo la PGR y lo pone con un pie en libertad- no hay indagaciones, el caso Odebrecht, México es el único país que no tiene ningún detenido, es más la investigación se archivó, esto es… ‘la impunidad a todo lo que da’.
Las instituciones son obsoletas, es el caso de la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO) -que sólo extorsionan a los gaseros y a los gasolineros desde el más alto nivel y nadie hace nada a pesar de las denuncias- y la Comisión Federal de Competencia Económica (COFECE) se lleva las palmas, es autónoma y los sueldos son de primer mundo, según ellos por mandato Constitucional investigan prácticas monopólicas.
La verdad dista mucho de la realidad, los Consejos Reguladores son una actividad monopólica que solo genera corrupción y beneficio a sus eternos dueños, verbigracia el Consejo Regulador del Tequila, manejado por un extranjero se ha beneficiado a tal grado que posee más de 23 propiedades en las zonas mas exclusivas de Guadalajara y Zapopán.
Los integrantes directivos del CRT viven de la extorción con la mirada complaciente de la COFECE y llegan a más pues por su lado meten producto que no es agave y lo certifican con origen, pues ellos son juez y parte, son la única autoridad sin que rindan cuentas a nadie, extorsionan a los productores de agave, si no pagan les niegan el certificado de origen por lo que tienen que entrarle con su moche o no los dejan vender.
Como son particulares no tienen a quien recurrir y no he visto por parte de la Comisión Federal de Competencia Económica algún concurso de los que estiman realizar para el trámite más absurdo, que después toman como una opinión propia, esto es, les tiembla la mano para realizar el mandato que les otorga la Constitución en su artículo 28.
Eso sí, para subirse sueldos la COFECE se pinta sola, ellos mismos se autorizan los salarios y no pueden ser sancionados más que por juicio político, asi que son viva imagen de la impunidad, presupuesto propio y autonomía, que más se puede pedir.
Esta administración se ha caracterizado por no respetar la ley, esperamos de Enrique Peña Nieto un golpe de timón, un respeto a la Constitución y un apego a la ley a rajatabla.
Así como la COFECE es Luis Videgaray, ambos son Yugurta para Roma y para Peña Nieto sus peores enemigos.
Yugurta (llamado Jugurta en la versión española tradicional) fue el tercer rey de Númida y una figura desconcertante, combinación de aliado y enemigo, -de ahí el proverbio de que: ‘con estos amigos para tengo enemigos’- que convirtió su reino en un Vietnam para los romanos.
No porque los derrotase, al contrario, fue él quien salió peor parado de la guerra entre ambos, sino porque su hábil juego de despachos causó varios escándalos de enorme magnitud. Para salirse con la suya, recurrió a sobornos y asesinatos, desestabilizando una corrupta estructura política republicana que estaba ya muy desprestigiada.
Sus manejos entre bastidores indignaron a unos ciudadanos que estaban perdiendo la paciencia hacia sus líderes. Como aliado de Roma, -que lo fue-, resultó molesto y poco digno de confianza. Como enemigo, -que también lo fue-, nunca causó un gran daño militar, ya que no podía soñar con vencer a los romanos sobre el campo de batalla como hacían los bárbaros del norte, que estuvieron cerca de acabar con la República.
Yugurta se limitó a defenderse en su propio territorio y nunca intentó invadir territorio romano. Pero el daño que causó fue más duradero, porque era un daño moral; mino terriblemente la credibilidad del imperio al grado que no creían lo que ofrecía y tenia que recurrir a gente de respeto para que honraran lo que decía, así Yugurta paso a la historia, como el hombre aliado más corrupto y nefasto de Roma, con el epitafio que le dio Petronio paso a la historia.
*Un dato duro: ¿cómo acabó Yugurta? acabo como vivió, traicionado; su suegro el rey mauritano (lo que hoy es Marruecos) lo entregó a Roma a su amigo, el siete veces cónsul Cayo Mario, itálico de Arpinum y después de una exhibición pública en el triunfo de Mario, estrangulado en el Tullianum, la famosa cárcel ubicada en el Foro Romano. Cayo Mario itálico de Arpinum en recuerdo a su antigua amistad concedió un gran banquete de despedida al rey númida la noche antes de la ejecución.
¿Qué pueden hacer las leyes dónde sólo el dinero reina? Así se lamentaba Petronio, autor del Satiricón en el siglo I.

         

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