junio 03, 2020

La muerte de Colosio: El magnicidio que dividió al país

La muerte de Colosio: El magnicidio que dividió al país

Por: José Óscar Valdés Ramírez

Recientemente se dio un auge del magnicidio que cambio el país… La muerte del candidato del PRI. Una carta que entregó la familia de Mario Aburto – único detenido de la muerte del precandidato Luis Donaldo Colosio Murrieta-, carta dirigida a Andrés Manuel López Obrador Presidente de México.
La serie de Netflix refleja un Miguel Montes que oculta información, no dice nada de Pablo Chapa, estos dos fiscales fueron nefastos, colaboraron con la incredulidad pública.
Chapa Bezanilla fue nombrado fiscal del caso Colosio el 16 de diciembre de 1994, recibió un expediente ordenado con 14 líneas de investigación abiertas, pero dio la vuelta y tomó otro camino, el de la acción concertada.
En enero de 1995 reabrió la versión de que el asesinato de Luis Donaldo Colosio no era obra de un asesino solitario, sino de un complot. Mario Aburto, sostuvo Chapa, había hecho solo uno de los dos disparos que recibió Colosio. El 1° de septiembre de 1996, fue nombrado Luis Raúl González Pérez, quien retomó el camino de Olga Islas. Ordenó y limpió el expediente, que al final quedó igual, el asesino solitario.
Siempre dieron más dudas que certezas, jamás declararon los Alcántara que eran los que pagaban la seguridad con Fernando de la Sota Rodalleguez – famoso por usar las famosas Taurus con la que ultimaron a Luis Donaldo y al magistrado Abraham Polo Uscanga-.
A las 17:10 horas del 23 de marzo de 1994 dos balas, una en la cabeza y otra en el abdomen acababan con la vida del candidato del PRI. La sentencia final, Mario Aburto fue el asesino solitario, Aburto nunca negó haber cometido el crimen contra Colosio, sin embargo siempre rechazó que el haya efectuado el segundo disparo que se impactó en el abdomen.
Varios testigos señalaron a Othón Cortez Vázquez como el autor del crimen, entre ellos Jorge Amaral Muñoz, sin embargo los testigos se desdijeron y Chapa tuvo que renunciar, parece demostrado que a Colosio lo mataron para evitar la democratización del país, y que el autor intelectual estaría entre la vieja guardia del mismo partido.
Lo paradójico es que el crimen podría llevar, por un efecto irónico, a desencadenar el proceso que trató de evitar, democratizar a México. Porfirio Muñoz Ledo declaró recientemente: Aunque me cueste la vida lo que declaro, debe indagarse la relación del narcotráfico, la relación de los Salinas con la muerte de Colosio, deceso que marcó al país, un antes un después.
La narcopolítica empezó y nadie la ha parado, los Salinas abrieron esa puerta, que hasta hoy no se ha cerrado, a Carlos Salinas le estalló el movimiento del Comandante Marcos, la muerte de Colosio y la muerte de Mario Ruiz Massieu, siempre dejó mas dudas que certezas, era el PRI omnipotente. No se nos olvida que Salinas devaluó la moneda, le quitó tres ceros, y después Zedillo se aventó «el error de diciembre».
Los panistas se enriquecieron e institucionalizaron la transa, se volvieron primos hermanos del Revolucionario Institucional. A los 25 años de la muerte de Colosio no veo un PRI renovado, ni democratizado, veo un PRI que abusó de su poder, no veo a un PAN honrando a Maquío, lo veo más como un negociador tipo Diego Fernández, por eso el repudio popular.
La dedicatoria de Luis Donaldo parece que tenía destinatarios, lo mismo le cabe al PAN que al PRI.
“Yo veo un México con hambre y con sed de justicia. Un México de gente agraviada por las distorsiones que imponen a la ley quienes deberían de servirla. De mujeres y hombres afligidos por abuso de las autoridades o por la arrogancia de las oficinas gubernamentales”.
Lejos quedó Colosio de un legado al PRI, el partido del que su finada esposa no quería saber nada, ni que sus hijos se contaminaran del PRI, hoy su hijo es diputado local por Movimiento Ciudadano el partido de Dante Delgado, un excelente negociador.
Están las condiciones, ya no está el PRI ni el PAN abrir la investigación que dañó y dividió a México para dar una respuesta real a un magnicidio, que el complot existió después de su muerte, enturbiar todo, empezaron a matar a los que sabían alegando cuestiones de narcotráfico, sí hay condiciones para una investigación real, es ahora sin intereses que proteger, México merece la verdad.
Colosio estaba en contra de la corrupción y la impunidad, ese era su discurso, su epitafio es su muerte, que fue víctima de la corrupción y de impunidad hace 25 años, es hora de conocer la verdad, aunque el pueblo dio su veredicto, debe existir un veredicto legal. Sería un buen comienzo para la 4ta Transformación.
Empezar por desterrar la corrupción y la impunidad que la muerte de Colosio nos dejó, un país hundido en la impunidad generada por la corrupción de un sistema que carcomió a México.

         

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail

Publicaciones relacionadas

Haga un comentario