noviembre 15, 2019

José José: Crónica de un final esperado y de una intervención amiga

José José: Crónica de un final esperado y de una intervención amiga

Por: José Óscar Valdés Ramírez

Me cita Fernanda Familiar en su casa un día entre semana a las 5:00 de la tarde, nos reuniríamos con los hijos de José José, sólo llegó Marisol con su esposo y su nena, su hermano José Joel no pudo llegar, estaba en gira. El tema era simple, jurídicamente querían saber que podían hacer.

Hace dos años, su media hermana Sarita había sacado de México a su señor padre -quien le había firmado una carta notarial donde la hacía responsable de su persona-, ellos no habían hecho nada salvo una carta rogatoria que deseaban mandar a través de la embajada de México en Estados Unidos.

La estrategia era endeble, les comenté que una carta rogatoria era un llamado a misa para ver si la hija les permitía ver a su señor padre pues no sabían nada de él, su media hermana no les tomaba las llamadas, a ninguno de sus hijos primarios.

Fui muy tajante, les dije: ¿están conscientes que para su media hermana su señor padre es un negocio? Para ella vale más muerto que vivo, pues tiene todo el poder y las regalías de su papá.

Marisol estaba desesperada, tanto ella como su hermano desconocían el paradero de su padre, no sabían absolutamente nada. La estrategia no se llevó a cabo.

Llegó el peor escenario, su papá había fallecido. Fernanda me llamó, le comenté a sus hijos que acudieran al Consulado, no a la Embajada para pedir apoyo consular pues José José es mexicano.

Después vino un juego perverso, no sabían dónde estaba su padre, nadie les daba información, ellos querían traerlo a México.

Cuando Fernanda me llama, le dije: Fer tengo las manos atadas como autoridad, no puedes hacer nada, solo queda que tú manejes los medios y hagas viral que Sarita, hija y media hermana de los hijos de José José, no tiene la voluntad de permitir que su padre descanse en México, es la única manera de forzar una respuesta del más alto nivel y así fue.

Como excelente periodista que es, empezó a moverse, así fue como el tema se volvió viral, Sarita no quería entregar el cuerpo de su padre, así que no le quedó más remedio al gobierno que solicitar que el cuerpo fuera traído a México, USA accedió y José José llegó a su país, a Bellas Artes donde fue despedido como los grandes, como se lo merece El Príncipe de la canción.

Cuando me llamó Marisol le dije: No sueltes al Cónsul, él puede llamarle al Caciller Marcelo Ebrard y él a su vez al Presidente, es la única vía, de gobierno a gobierno, no hay más.

Nada como reconocer a la periodista de vida que logró empujar el tema, un tema difícil, Fernanda es de esas personalidades que la odias o la amas, así es ella, sin medias tintas.

Lo mismo hizo cuando falleció la hija de la maestra Elba Esther, habló con Miguel Ángel Mancera para que le permitiera por humanidad salir de prisión a despedir a su hija -nadie le reconoció nada, Marco Antonio del Toro Carzo cobró, usó la amistad y se colgó la medalla, ni un “gracias” a Fernanda-.

Por eso escribo esto, hay cosas que no deben pasar de noche “el que de ajeno se viste, en la calle lo desnudan”.

Gracias Fernanda por esas agallas, le cumpliste a tu amigo y a su familia, lo trajiste a descansar a México. Eso es lo que hace un periodista, insistir, imbatible. Gracias por la generosidad de presentarme a tus amigos que ahora son los míos, sabes que te admiro y respeto. México necesita más Fernandas, más periodistas de vida.

Salud.

         

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