marzo 31, 2020

Feminicidios, el origen del odio; Lilith, la primera esposa de Adán que lo abandonó porque se negó a obedecerlo

Feminicidios, el origen del odio; Lilith, la primera esposa de Adán que lo abandonó porque se negó a obedecerlo

Por: José Óscar Valdés Ramírez

El machismo es la actitud o manera de pensar de quien sostiene que el hombre es por naturaleza superior a la mujer y esto NO proviene del neoliberalismo, es más antiguo. Proviene de la tradición Judío-Cristiana, y de la costilla que Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre. Dijo entonces a Adán: Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne; ésta será llamada Varona, porque del varón fue tomada, relata el libro del Génesis sobre la creación bíblica de la primera mujer en la faz de la tierra, Eva.

Se dice que Lilith fue la primera mujer en el mundo y fue creada por Dios al mismo tiempo que creó a Adán. Lilith fue entonces desterrada y rechazada por Dios después de que se descubrió que era más fuerte e inteligente que Adán y no obedecía las órdenes de Adán.

El personaje no se menciona en la Biblia, para entender el origen de la humanidad, ya que se decía que Lilith iba en contra de la tradición de la iglesia de que las mujeres deben obedecer al hombre, y las mujeres estaban en una posición más baja que los hombres.

No en vano, una extendida interpretación rabínica considera que la referencia, en un versículo anterior, a que Dios creó varón y hembra, significa que hubo otra mujer antes, la cual terminó abandonando el paraíso.

Según esta tradición judía, Lilith es esa mujer que precedió a Eva, y que, una vez lejos de Adán, se convirtió en un demonio que rapta a los niños en sus cunas por la noche y una encarnación de la belleza maligna, así como la madre del adulterio.

Lilith es el demonio rebelde, el mal ejemplo que precedió a Eva, más obediente, lo que Adán esperaba de una mujer.

No en vano, algunas de las cualidades de esta versión de Lilith parecen haberse inspirado en el principal culto femenino de los canaanitas, el pueblo que según el Antiguo Testamento conquistó a los judíos tras el éxodo por el desierto, con ayuda de Asheráh, diosa de los partos y la fertilidad.

Lilith es posiblemente también el origen del popular mito griego de la reina Lamia, que, tras matar a sus propios hijos por culpa de un engaño de Hera, sintió envidia de las otras madres y se dedicó a devorar a sus hijos.

Transformada en una bestia, tenía el cuerpo de una serpiente, los pechos y la cabeza de una mujer. Este relato dio lugar a que, en la Antigüedad, las madres griegas y romanas acostumbraran a amenazar a sus hijos traviesos con este personaje.

La creencia grecorromana a su vez se transmitió a leyendas medievales, repartidas por toda la geografía europea, en la que estos seres son representados con rostro de mujer y el cuerpo de dragón. También se alimentaban de niños.

La presencia del nombre de Lilith en la Biblia se limita a una única mención. Aparece en Isaías 34:14: «Los gatos salvajes se juntarán con hienas y un sátiro llamará al otro; también allí reposará Lilith y en él encontrará descanso», lo cual fue traducido en la Vulgata como Lamia, su versión medieval. No obstante, resulta imposible saber con certeza si para el autor del texto era un nombre propio –la célebre criatura del folklore judío– o simplemente se trata de una bestia salvaje o de una rapaz nocturna.

Las iglesias católicas censuraron los textos apócrifos. Lilith había sido una mujer que tenía un carácter firme, era inteligente y parecía ser superior a Adán. Sin embargo, Adán era más dominante en carácter y tenía un apetito carnal. En la intimidad, Lilith exigió que Adán estuviera sobre ella, y ella podría estar encima de él, pero Adán se negó. Se dijo que esto había causado conflicto y por lo tanto hubo una separación de los dos y Lilith fue prohibida por Dios cuando Adán lo solicitó.

El libro apócrifo del Génesis dice: «¿Por qué debería acostarme debajo de ti? Yo también fui hecha de polvo, y por eso soy tu igual… Cuando Adán trató de forzarla a obedecer, Lilith, enojada, pronunció el nombre mágico de Dios, se elevó por los aires y lo abandonó”.

Orestes en la antigua Grecia mata a su madre, es un matricida, en Eumenides, es la última obra de la Orestíada de Esquilo. Las Erinias, innombrables, por eso se utiliza el eufemismo Euménides (benévolas), son las diosas de la venganza que persiguen a Orestes por darle muerte a su madre, Clitemnestra. Crimen que quedó impune.

En las Euménides de Esquilo, tras la venganza -a veces con la ayuda de Electra- hermana de Orestes, éste enloquece y es perseguido por las Erinias -que no hacen lo mismo con Electra-, cuyo deber es castigar cualquier violación de los lazos de piedad familiar. Orestes se refugia en el templo de Delfos, pero Apolo, a pesar de que había mandado a Orestes que emprendiera la venganza, no es capaz de protegerlo de las consecuencias de ella.

Finalmente, Atenea recibe a Orestes en la Acrópolis de Atenas, y organiza un juicio formal del caso ante el Areópago, tribunal formado por doce jueces áticos.

Las Erinias exigen su víctima, Orestes alega el mandato de Apolo, los votos de los jueces quedan divididos equitativamente y Atenea, con su voto decisivo, declara inocente a Orestes.

Las Erinias son apaciguadas con un nuevo ritual en el que son adoradas como Euménides, y Orestes dedica un altar a Atenea Areia, siendo exculpado del homicidio de su madre.

En Grecia, Solón, considerado uno de los Siete Sabios, trascendió por separar las normas religiosas de las jurídicas. Su Constitución del año 594 a. C. implicó una gran cantidad de reformas dirigidas a aliviar la situación del campesinado asediado por la pobreza, las deudas -que en ocasiones conducían a su esclavización-.

Efialtes fue un antiguo político ateniense del siglo V a. C., que se convirtió en el jefe del partido democrático de Atenas, a partir de 465 a. C., emprendió una serie de reformas políticas y sociales, legalizó El Areópago o «Colina de Ares», es un monte situado al oeste de la Acrópolis de Atenas, sede del Consejo que allí se reunió desde el 480 a. C. hasta el 425 d. C.

Establecido que el areópago fuera un tribunal que resolviera cualquier tipo de homicidios, tanto como Solón, como Efialtes sitúan al hombre en una posición de poder del hombre muy superior a la femenina e impusieron el derecho de la paternidad sobre la maternidad, así la guerra y la violencia familiar contra el sexo femenino quedó intocable.

Desde entonces la mujer ha recibido un trato desigual y esto deriva de que no se le ha considerado igual al hombre por lo visto, desde el origen de los tiempos; hasta el día de hoy, en el Medio Oriente, tanto musulmanes como judíos nombran a los hijos que nacen, preguntando “¿tuviste cheque?”, refiriéndose a los hombres y pagaré en referencia a la mujeres.

En México es alarmante, ya es una crisis, los feminicidios han rebasado a la autoridad; el caso de la niña Fátima y el de Ingrid Escamilla, han puesto el dedo en la llaga. Las autoridades municipales, estatales y federales han sido rebasadas, y la respuesta del gobierno apuesta una vez más a la división, para el caso de la menor Fátima, una respuesta inexistente de la autoridad local y una necedad de que la Alerta Amber no se dé inmediato, cuando son vitales las primeras 3 horas, dieron consecuencias fatales.

Existen cosas que no cuadran, videos y retratos hablados que no concuerdan con el rostro de la plagiaria de Fátima, contradicciones de la tía, que dice que subió a avisarles cuando la casa es de un piso, esperamos que las pruebas sean contundentes y reales para que sea un castigo ejemplar, estas muertes no deben ser en vano, ya no más mujeres asesinadas, plagiadas y violadas.

Le estalló la bomba a la 4T, los alcanzó la realidad, se acabó la luna de miel, no más pretextos, no más palabras, no más distractores, hechos, realidades, los mexicanos clamamos justicia y seguridad.

De no dar un manotazo en la mesa, Justicia y Seguridad serán el talón de Aquiles de la 4T, el Waterloo de AMLO y el ocaso de un sistema que esperabamos, en lenguaje taurino «un pésimo debut pero una excelente temporada».

Ya es tiempo de que se vean los cambios, la diferencia del PAN y el PRI, la mano de AMLO, se le acabó la pista, queremos y exigimos realidades ¡Basta de comparaciones! Ya sabemos que saquearon el país por eso votamos por AMLO, ahora queremos que resuelva los problemas sin acertijos, sin preguntas, México quiere realidades PAZ, JUSTICIA Y SEGURIDAD, votamos por eso, antes estábamos contra el gobierno, hoy estamos ciudadanos contra ciudadanos… ¿En dónde chingados nos perdimos?

         

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